QUE SON LOS PROYECTOS 

OBJETIVOS 



Reconocer la importancia de los proyectos identificando las definiciones, conceptos y clasificaciones y tipos que tienen los proyectos  para poder  elaborar los mismos respetando sus lineamientos operativos 




CONTENIDO DE LA UNIDAD

LOS PROYECTOS

APROXIMACIONES CONCEPTUALES

CUALIDADES PARA DESARROLLAR UN PROYECTO

PLANIFICACIÓN DEL PROYECTO

CONTENIDO DEL PROYECTO

ESTRUCTURA DE UN PROYECTO



RECOMENDACIONES DIDÁCTICAS DE LA UNIDAD.

Para poder desarrollar esta unidad debemos considerar las siguientes recomendaciones , primero se realizara el análisis del contenido teórico, así mismo se realizara el análisis del contenido con la ayuda de una presentación power point, así mismo se realizara el análisis de un vídeo para reforzar la comprencion del contenido.

Un proyecto es un documento en el que se planifican una serie de actividades de cualquier tipo con el fin de alcanzar determinados resultados y objetivos. El funcionamiento de las organizaciones (ONG’s, Administraciones Públicas, empresas, etc.) se produce a menudo mediante la realización de proyectos. A lo largo de tu vida, sin duda, te verás involucrado en más de uno, o tendrás algunas ideas que desearás llevar a cabo a través de proyectos.

La idea central sobre la elaboración de proyectos es que no hay una normativa fija. Tu intuición y tu creatividad van ser siempre sin duda lo más importante de tu proyecto. Aún así, existen unas pautas que te servirán para organizar las ideas, precisar los objetivos y concretar una serie de actividades específicas.

En ocasiones, los proyectos abusan de frases huecas y rimbombantes y enuncian grandes propósitos que se quedan en papel mojado; es bueno que desarrolles tu capacidad comercial a la hora de presentar tus ideas en un proyecto, pero los contenidos del proyecto siempre serán lo más importante.

APROXIMACIONES CONCEPTUALES

PLAN, PROGRAMA, EJES, PROYECTO, ACTIVIDAD Y TAREA.

Conviene que sepas diferenciar estos términos, para evitar confusiones y causar buena impresión a quien evalúe o califique tu proyecto. Si bien utilizamos estos términos de manera indistinta en el lenguaje corriente, dentro de la terminología de la planificación se utilizan con alcances diferentes. Cada uno de estos términos indica distintos niveles de concreción.

Comencemos con el alcance y significado de plan, que es el término de carácter más global. Un plan hace referencia a las decisiones de carácter general. Desde el punto de vista de la Administración, por ejemplo, el plan tiene por finalidad trazar el curso deseable del desarrollo nacional o del desarrollo de un sector.

Un programa, en sentido amplio, trata de concretar las líneas generales contenidas en un plan. Un plan, por tanto, está constituido por un conjunto de programas. Y un programa es un conjunto organizado y coherente de servicios que se descompone en varios proyectos de similar naturaleza.

Concretando más, tenemos lo que se denomina proyecto. Un proyecto es un conjunto de actividades concretas relacionadas y coordinadas entre sí, que se realizan con el fin de resolver problemas. La diferencia entre un programa y un proyecto radica en la magnitud, diversidad y especificidad, habida cuenta de que un programa está constituido por una constelación o conjunto de proyectos.

Si queremos concretar más todavía, podemos hablar también de actividades y tareas. La actividad es la acción de intervención sobre la realidad necesaria para alcanzar los objetivos específicos de un proyecto. Y la tarea es la acción que tiene el mínimo grado de concreción y especificidad. Un conjunto de tareas configura una actividad, entre las muchas que hay que realizar dentro de un proyecto.

Otro concepto importante es el de eje. Un eje es cada una de las materias que trata un plan, programa o proyecto. Los planes no sólo se dividen en programas, ni los programas sólo en proyectos, ni los proyectos sólo en actividades; todos ellos pueden constar de varios ejes. La clasificación por ejes es una clasificación vertical o por materias, a diferencia de las anteriores no es una clasificación que pueda hacerse por criterios geográficos o por fechas.

En conclusión, un proyecto consiste en la ordenación de un conjunto de actividades relacionadas entre sí que, combinando recursos humanos, materiales, financieros y técnicos, se realizan con el propósito de conseguir un determinado objetivo o resultado. Todo proyecto se realiza dentro de los límites de un presupuesto y un periodo establecidos.

Podemos señalar las siguientes características de los proyectos:

• Todo proyecto tiene una duración determinada.

• En los proyectos se combina la utilización de recursos humanos, técnicos, financieros y materiales.

• Todo proyecto tiene que alcanzar productos y resultados, de acuerdo con los objetivos previstos en su diseño.

CUALIDADES PERSONALES NECESARIAS PARA DESARROLLAR UN PROYECTO

Naturalmente, la variedad de proyectos es tan grande que no siempre son necesarias las mismas aptitudes; en ocasiones, serán necesarios conocimientos especializados y otras veces serán más importantes las habilidades sociales o comunicativas. Sin embargo, por regla general, existen una serie de cualidades personales que siempre suelen resultar muy útiles y positivas.

Son cualidades en cierta manera innatas, pero que también puedes cultivar y desarrollar. Las que nos parecen de mayor incidencia para preparar y realizar un proyecto son las siguientes:

Creatividad: Tener buenas ideas es probablemente más difícil que encontrar recursos financieros o personas para desarrollarlas. Debes intentar que tu proyecto resulte innovador y rupturista; tratar de encontrar necesidades o carencias sociales a las que nadie está respondiendo y hacerlo tú. Eso le dará mucha originalidad y atractivo a tu proyecto.

Sensibilidad: para percibir y tratar los problemas, actitudes y necesidades de los diferentes actores sociales implicados en las tareas del proyecto.

Sociabilidad: Un proyecto exige que trabajes o te relaciones con otras personas. Es muy importante saber tratar a las personas y no ser tímido.

Flexibilidad y estabilidad: Son dos cualidades que, a primera vista, pueden aparecer como contradictorias, pero que en la práctica de la planificación y de la acción social se necesitan complementariamente. Tienes que intentar ajustarte rápidamente a las situaciones imprevistas; pero, al mismo tiempo, tienes que realizar esa adaptación de modo tal que la incidencia de los problemas inesperados no te hagan perder de vista tus objetivos iniciales.

Capacidad para crear sinergias: Esta cualidad significa que un proyecto tiene que intentar que sus actividades permitan el cumplimiento de varios objetivos a la vez. Capacidad de síntesis: es decir, debes tener la capacidad de quedarte con las ideas principales de las cosas, poder resumir tu proyecto lo más posible y saber diferenciarlo de los demás.

 PLANIFICACIÓN DEL PROYECTO

Antes de ponerte a redactar un proyecto es muy recomendable que te tomes tu tiempo en planificarlo. No te pongas a “llenar folios” atropelladamente. Tómate tu tiempo para ver si se te ocurren buenas ideas o descubres inconvenientes que no te habías planteado.

Un buen método para planificar el proyecto y concebir sus líneas generales consiste en convocar un grupo de trabajo que te aporte las ideas, orientaciones y recomendaciones que se les vayan ocurriendo en relación con tu futuro proyecto. Otra técnica que se utiliza en ocasiones es la llamada lluvia de ideas o brainstorming, que consiste en tratar de escribir en un papel el mayor número posible de ideas, aunque no estén bien desarrolladas, con objeto de poder decidir luego entre las más prometedoras. En general, es bueno cualquiermétodo con el que recopiles información general sobre el tema que vas a tratar en tu proyecto y que te sirva para recapacitar sobre tu proyecto y para compartir información y conocimientos con personas con experiencia.

En definitiva, la planificación consiste en organizar y racionalizar aquello que quieres hacer, con el propósito de alcanzar determinados objetivos. La planificación es, en definitiva, puro sentido común. Cuando planifiques un proyecto, tienes que contestarte a las preguntas de la tabla.

Las respuestas a estas diez cuestiones te proporcionarán los datos y la información mínima para poder tomar una serie de decisiones que te pueden ayudar a considerar y descartar propuestas y a organizarte adecuadamente.


CONTENIDO DE UN PROYECTO

TODAS LAS COSAS A TENER EN CUENTA

Una vez que has planificado tu proyecto, ya puedes ponerte a redactarlo. A pesar de todo, tienes que mentalizarte de que tu planificación siempre se va a encontrar con muchas incertidumbres. Nadie puede predecir el futuro y es posible que cambien las circunstancias bajo las cuales ideaste tu proyecto. En principio, tu proyecto debe constar de las partes que enumeramos a continuación, aunque la variedad de proyectos puede ser tan grande que, en ocasiones, tendrás que apartarte un poco del esquema que te estoy dando en este cuaderno. Para diseñar bien un proyecto tienes que incluir los siguientes contenidos:

Nombre o título de un proyecto.

Descripción: explicación breve del proyecto.

Fundamentación: razones por las que se necesita realizar el proyecto.

Finalidad: qué problema social se contribuye a resolver con el logro de los objetivos del proyecto.

Referencia a las instituciones: aquella en cuyo nombre se presenta el proyecto, aquella a la que se dirige el proyecto o de la que se solicita una subvención, etc.

Objetivos: qué se espera conseguir del proyecto en caso de que tenga éxito.

Resultados: qué logros relacionados con los objetivos pueden garantizarse a corto, medio y largo plazo.

Destinatarios directos e indirectos: a quién va dirigido el proyecto.

Productos: qué instrumentos y materiales deben adquirirse o producirse para conseguir los

objetivos del proyecto.

Localización: lugar en donde se va a realizar el proyecto, regiones a las que va a afectar, etc.

Actividades, tareas y metodología: qué tipo de acciones formarán parte del proyecto y cómo se realizarán.

Calendario: en cuánto tiempo se realizarán las actividades y se lograrán los resultados previstos.

Recursos: qué recursos humanos y financieros se necesitan para realizar las actividades y lograr el objetivo propuesto y cómo van a conseguirse.

Presupuesto: qué gastos van a realizarse y, si acaso, qué ingresos pueden obtenerse con la realización del proyecto.

Responsables y estructura administrativa: quién ejecutará el proyecto.

Pre-requisitos: cuáles son los factores externos que deben existir para asegurar el éxito del proyecto.

Evaluación: qué métodos e indicadores se van a utilizar para garantizar en el futuro la correcta realización de las actividades previstas.

Divulgación de los resultados: cuáles serán las acciones que permitirán dar a conocer el proyecto.

A continuación vienen recogidos con más detalladamente las diferentes partes de los proyectos.